Hepatitis E: peligro en el embarazo

La hepatitis E es una forma de hepatitis causada por agua contaminada o ciertos alimentos, como la carne de animales infectados. Por lo general, se cura por sí mismo. La infección durante el embarazo puede provocar complicaciones peligrosas. No hay medicamentos para el virus de la hepatitis E, por lo que solo se pueden tratar los síntomas. Una infección puede causar los síntomas típicos de la inflamación del hígado, como fiebre, náuseas e ictericia, pero en muchos casos, los síntomas no aparecen y la infección pasa desapercibida. Como todavía se está desarrollando una vacuna, la higiene es la única medida preventiva.

Transmisión y diseminación

El virus de la hepatitis E afecta principalmente a animales como cerdos, ovejas y ratas y se transmite a los humanos a través de una infección por frotis fecal-oral. Esto significa que el patógeno es absorbido por humanos a través del agua contaminada con heces de animales. Las posibles fuentes de infección son agua potable no limpia o carne de animales infectados. Incluso con inundaciones hay un mayor riesgo de infección con el virus. A diferencia de la hepatitis B y C, la enfermedad no se transmite por sangre o fluidos corporales. Por lo tanto, no se conoce ninguna infección directa de persona a persona.

Debido a las malas condiciones de higiene, el virus de la hepatitis E se distribuye principalmente en África y Asia. Por lo tanto, se considera que la enfermedad es una enfermedad de viaje típica, pero ocasionalmente también hay infecciones en Alemania.

Hepatitis E: síntomas

La infección con el virus de la hepatitis E es similar a una enfermedad de hepatitis A. De dos a ocho semanas después de la infección con el agente patógeno, pueden aparecer síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, náuseas, dolor abdominal y vómitos. Ocasionalmente, se produce dolor muscular o articular. Esto es seguido por los síntomas típicos de la enfermedad hepática:

  • Coloración amarillenta de la piel y los blancos (ictericia)
  • Dolor de presión en el abdomen superior derecho
  • Agrandamiento del hígado
  • decolorado taburete y cerveza marrón orina
  • Picazón de la piel

Sin embargo, estos síntomas no siempre muestran el mismo grado. En aproximadamente la mitad de los casos de esta enfermedad, los síntomas están completamente ausentes (curso asintomático) y la infección pasa desapercibida para los afectados.

Diagnóstico de infección por hepatitis E

Si los síntomas indican hepatitis, el diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre. Primero, los valores del hígado se determinan para determinar un daño existente al hígado. Si se confirma la sospecha de inflamación hepática, la demarcación de otras formas de hepatitis mediante la detección de anticuerpos específicos contra el virus de la hepatitis E en la sangre. En caso de infección, el diagnóstico también puede ser confirmado por los constituyentes del virus en las heces y en la sangre.

Curso y terapia

En la mayoría de los casos, la infección de hepatitis E se cura por sí sola en unas pocas semanas. Como no hay ingredientes activos contra el virus, la terapia se limita a un tratamiento de los síntomas con analgésicos y medicamentos antipiréticos y calmantes para las náuseas. Para proteger el hígado dañado, las víctimas deben abstenerse de alcohol durante unos meses.

A diferencia de la hepatitis B y C, las infecciones crónicas por hepatitis E son desconocidas. En raras ocasiones, hay un curso grave (fulminante) con insuficiencia hepática aguda, que puede conducir a la inflamación del cerebro y trastornos de la conciencia al coma. En aproximadamente el 0.5 por ciento de los casos, la enfermedad es fatal.

Embarazo y hepatitis E

Por razones desconocidas, el riesgo de un curso grave de embarazo aumenta significativamente durante el embarazo, por lo que la tasa de mortalidad en mujeres embarazadas con infección por hepatitis E es del 15 al 20 por ciento. Por lo tanto, debe evitarse viajar a las áreas de riesgo durante el embarazo si es posible. Además, las mujeres embarazadas solo deben comer carne bien cocida y abstenerse de consumir hígado de cerdo.

Vacunación todavía en desarrollo

Una vacuna contra el virus de la hepatitis E se ha investigado durante varios años, pero la vacunación actualmente no es posible. Sin embargo, las medidas de higiene cuando se viaja a un área de alto riesgo pueden reducir el riesgo de enfermedad:

  • Antes de usar, hierva el agua del grifo para cepillar y beba solo agua embotellada de la tienda.
  • Evite los cubos de hielo en las bebidas.
  • Coma frutas y vegetales recién pelados o cocinados.
  • Consumir carne solo de una preparación higiénica.
  • Preste atención a las medidas generales de higiene, como lavarse las manos con frecuencia.
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